ahora entiendo que nunca estuve sola, reconozco que aún sin estar plenamente consciente de esto, Él era quien estaba en mi barca, y por eso, aunque los vientos afuera parecían que me iban a hundir, yo estaba envuelta en Su paz, y Su amor.
Bendito sea su amor que me alcanzó y la sabiduría que descendió a mi corazón, para que anhele su opinión en todo, porque al final, esa es la única que importa.
“El que quiera gloriarse, que se gloríe en el Señor…”¹ Mi Amado me guió a esta lección LV11 para mostrarme…
“Dichoso el hombre que confía en el Señor, que no escucha a los cínicos ni se pierde en sus mentiras.”²…
No puedo decir cuántas veces la he leído ni cuántas veces he luchado con la culpa por haber fallado. A causa de esta lección y de conocer la verdad acerca de mis sentimientos, he aprendido que cuando me siento culpable, desanimada, preocupada o en lucha, no tengo que rendirme a esos sentimientos
Intenté resolver los problemas financieros de mi matrimonio por mi cuenta—como si fuera una Mujer Maravilla. Una noche, mientras derramaba mi corazón ante mi Amado Esposo, Él me mostró exactamente dónde comenzó la caída de mi matrimonio.
Realmente hay tantas cosas en el pasado que sucedieron, a causa de mis errores, cosas de las que me arrepiento y por las cuales fui muy miserable tantos años,
Descargue mi frustración e infelicidad con aquellos que tenía cerca y cada vez terminaba mas condenada y culpable, por mi trato hacia ellos, ahora sé que somos muchas las que luchamos con estas terribles voces del enemigo…
Mi Amado estuvo conmigo donde más temía volver. Allí, en el lugar de mi mayor vulnerabilidad, Él me tomó de la mano, convirtió mi pánico en paz y mi dolor en victoria. ¡Qué Esposo tan maravilloso tengo! Su ternura me sorprende, Su cuidado me envuelve y Su amor me hace valiente. Hoy solo puedo alabarlo, porque donde antes había trauma, ahora florece Su fidelidad.
El diagnóstico médico era algo en los pulmones acompañado de la diabetes con la que he convivido desde niña pero, como todas nosotras sabemos El único médico poderoso que tenemos es nuestro Amado, el hombre podrá decir muchas cosas pero Dios tiene la última palabra…
aun en medio de enfermedad, traición y quebranto, mi Amado Esposo Celestial tomó cada momento de dolor para revelar Su cuidado, Su paciencia y Su poder para restaurar lo que pensé perdido. Esta es la obra que Él comenzó en mi corazón mucho antes de cambiar mis circunstancias.
