Nuestro Amado está allí para ayudarte

 La Promesa del día: “Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan". Hebreos 11:6 

Quiero agradecer a mi Amado por llevarme de nuevo a las tarjetas de 3x5 para renovar mi mente para que yo piense aún más en Él y tener más intimidad, sed y hambre de Su palabra porque sólo Su palabra me cambiará y renovará.

Aprendí con este Principio #4 "Lo que hagamos, prosperaremos", que debo meditar más en Sus promesas y leerlas para que se hagan realidad en mi corazón y mi vida, para tener a mi Amado como mi EC.

Le pido cada día a mi Amado que se haga realidad en mi vida, que Él sea todo lo que quiero, que me siga instruyendo en Sus caminos y en Su palabra para colocarla en práctica en cada área de mi vida y en mi caminar diario.

Querida amiga nuestro Amado está allí para ayudarte, Él está dispuesto en ayudarte solo deja que Él entre en tu corazón, que Él vaya haciendo los cambios en ti, se que duele porque venimos del mundo de lo que nos enseñaron pero nuestro Amado es fiel y Él quiere cambiarnos así duela, porque Él quiere ser Él primero en nuestras vidas y en cada área de nuestras vidas quiere que seamos sus novias enamoradas de Él. Las animo que le dejen todas y cada una de sus cargas para que Él sea todo lo que necesitamos, solo Él es verdadero, amor puro, solo mi Amado.

Su promesa:

"Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará". Salmos 1:1-3

Es donde Él me dice que en vez de sentarme a escuchar chisme o algo parecido, debo leer Su palabra para que yo sea lavada mediante Su palabra y así Él hablará a mi corazón y me cambiará.

~ Andreina en Venezuela

 

Este Principio #4 "Lo que hagamos, prosperaremos" me ha mostrado y me ha recordado nuevamente que al ser de doble ánimo no recibiré nada del Señor porque sin fe es imposible agradar a Dios, es tan importante este precioso principio que yo no meditaba en ser de doble ánimo, y también he entendido que debo plantarme en un solo lugar y que sólo el Señor me puede guiar a dónde debo estar plantada, también me enseñó que le pregunté primero a mi Esposo Celestial si Él quiere, si es Su voluntad restaurar mi matrimonio, que tengo que buscarlo para tener la seguridad de que Él quiere restaurar y que tengo que tener la certeza de que para el Señor, no hay nada imposible y que no tenga duda de que Él me quiere bendecir; pero tengo que dejar de ser de doble ánimo.

La verdad, este capítulo me hizo meditar tanto en que unas con las cosas que más he luchado, es con ser de doble ánimo, me pregunto: ¿será que Dios quiere restaurar mi matrimonio?, ¿será que es su propósito?, ¿será que me perdonará todo lo que hice? Hay algunas veces en que creo que Él quiere restaurar y otras veces me pregunto ¿será que no quiere restaurar? Bueno si no lo quiere restaurar, que sólo sane mi corazón y digo que me lo quite del corazón y de mi camino, para que yo sea feliz con mis hijos. Pero ahora sé que tengo que buscarlo y preguntarle si es Su voluntad, sí es Su deseo restaurar mi matrimonio, que tengo que buscarle para ya no ser de doble ánimo, porque tengo que tener Su voluntad en mi mente y mi corazón para poder vencer.

Hoy tomaré el tiempo para preguntarle a mi Señor, cuál es Su deseo y Su voluntad para mi vida y ya no estar por ratos feliz y por ratos inconsolable. Hoy estoy decidida a preguntarle y buscarle y a mis hijos les diré también que no es bueno ser de doble ánimo, a mis hermanas, a mis vecinos, si el Señor me da la oportunidad de que me pregunten les diré que busquen del Señor, para que Él les confirme Su voluntad en sus vidas y así poder ser bendecida.

Querida amiga, te motivo a que busques al Señor, para que Él pueda confirmar cuál es Su voluntad para tu vida, para no caer en ser de doble ánimo. Sí no le preguntas a Él, habrá momentos en que estés feliz y otros en que estés triste, porque no sabes qué es lo que el Señor quiere en tu vida y tendrás dudas de si Él te quiere bendecir o no. ¡Si! mi querida amiga, el Señor claro que te quiere bendecir pero si a veces crees y otras no, Él entonces no te puede bendecir, porque tienes doble ánimo. Busca al Señor para tener la certeza en tu corazón y tu mente que Él quiere bendecirte.

Su promesa:

Ahora, gracias a Hebreos 11:6 sé que mi querido Señor quiere que tenga fe para poder ver Sus milagros en mi vida.

~ Reina en Guatemala