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Las reglas sin relación equivalen a rebelión.

Los israelitas fueron rebeldes mientras Moisés, y más tarde Josué, obedecían a Dios. ¿Por qué?

Hay tantas religiones y personas "religiosas" en el mundo; sin embargo, muchos viven en pecado profundo. ¿Por qué?

¡La diferencia es una relación de amor! Moisés y Josué tuvieron una relación; ellos amaban a Dios. Pero los israelitas sólo temían a Dios. Querían que Moisés, y más tarde, Josué intercedieran en su nombre. Les hizo murmurar, quejarse y pecar.

Lo mejor que puedes hacer por tu hijo, y por tí misma, es construir una fuerte "relación de amor" con el Señor y luego con tus hijos.

Ama a Tus Hijos

Fue solo recientemente que perdí a mi madre. ¡Ella también era madre de siete hijos y ADORÓ a sus hijos tanto como yo a los míos! Fue al ver su ejemplo que aprendí la mayoría de mis técnicas para expresar amor a mis hijos.

Un día, aproximadamente un año o dos antes de morir, mi madre me habló suplicándome urgentemente que les enseñara a las madres a "¡AMAR A SUS HIJOS!"

Rompía el corazón de mi madre ver tantos niños pequeños desesperados por amor. En lugar de ser amados, fueron evitados, rechazados, reprendidos, avergonzados, amenazados y abandonados. Ahora me siento absolutamente igual. ¡QUE DESPERDICIO! Que horrible tragedia. Pensar que estas mujeres (tal vez incluso tú) tienen hijos que están sentados justo debajo de sus narices desesperados por amor, pero que son ajenas o indiferentes a sus necesidades.

¡Permítanme explicar también que los "niños pequeños" a los que se refería podrían medir más de seis pies de alto! Mi madre amaba a los NIÑOS, punto, y ella me "cuido" hasta el día de su muerte. Ella siempre me dio amor, atención y aliento. ¡Ella siempre me mostró A TRAVÉS de sus acciones y actitud que me AMABA! Me dediqué a ella, como mis hijos se dedican a mí.

¿Por dónde empiezas?

Como siempre cuando construimos, necesitamos construir una base. Necesitamos construir nuestro "fundamento" de amor. Como padres, debemos decidir amar y luego disciplinarnos para construir una base sólida de amor para nuestros hijos. Si no invertimos amor en nuestros hijos, no solo perderemos la alegría de la maternidad, sino que enfrentaremos consecuencias majores. Cuando se niega el amor incondicional, nuestros hijos muestran resistencia y rebeldía. Entonces nos enfrentamos a la oposición a nuestra enseñanza, entrenamiento y corrección de ellos. Por lo tanto, el amor incondicional DEBE ser nuestra base.

¡Las reglas sin una relación equivalen a rebelión!

Amamos, porque Él nos amó primero. El fundamento del amor se encuentra en 1 de Juan 4:19: "Nosotros amamos porque Él nos amó primero". Somos amados primero por Dios; nosotros, a su vez, lo amamos a Él. Del mismo modo, nuestros hijos no pueden dar amor sin ser amados primero. Cuando soy la primera en darle amor a mi hijo, mi hijo aprenderá a amar.

Un ejemplo. El Señor nos dio un ejemplo que debemos seguir. "Porque para este propósito han sido llamados... dejándoles ejemplo para que sigan Sus pasos". 1 Ped. 2:21. Fue el amor que el Señor tenía por su Padre lo que resultó en su obediencia a la voluntad de Su Padre. “Y decía: «¡Abba, Padre! Para Ti todas las cosas son posibles; aparta de Mí esta copa, pero no sea lo que Yo quiero, sino lo que Tú quieras»". Marcos 14:36. El amor motiva la obediencia, incluso hasta el punto de la muerte y hasta el punto de morir a uno mismo.

¿No es cierto que a medida que nos enamoramos más de nuestro Señor, estamos motivadas a vivir una vida justa? Nuestros hijos harán lo mismo en obediencia a nosotros como padres y en obediencia a Aquel a quien servimos, Jesucristo.

Siempre me pregunté por qué los hijos de padres piadosos (padres que sin duda siguieron la Palabra de Dios sobre la disciplina) todavía se extraviaron. ¿Podría a veces tener que ver con una expresión inadecuada de amor? Por supuesto, la mayoría de los padres aman a sus hijos, pero ¿se nota? ¿Cómo miran a su hijo? ¿Expresan palabras amorosas? ¿Cuánto tiempo pasan con sus hijos? La conclusión es: ¿se siente amado su hijo?

¿Una bendición o maldición? En la Lección 12, "El Fruto del Vientre", en Una mujer Sabia Construye Su Casa, se muestra que la Palabra de Dios nos dice que los niños son una bendición. Sin embargo, nuestra sociedad nos dice algo diferente. ¿Qué crees tú? ¿Repites los comentarios mundanos de quienes practican el feminismo? ¿Cómo respondes si alguien te pregunta si quieres MÁS hijos?

Lo que digas delante de tus hijos y lo que digas a sus espaldas determina qué resultados obtendrás. Tendrás que preguntarte: “¿Qué les transmite mi actitud hacia mis hijos? ¿Les digo una cosa a mis hijos, les digo otra a los demás y, al mismo tiempo, le temo a la idea de que haya más hijos?

"No piense, pues, ese hombre, que recibirá cosa alguna del Señor, siendo hombre de doble ánimo, inestable en todos sus caminos". Santiago 1: 7-8.

¿Qué es entonces el amor? Se nos habla sobre el amor en nuestros libros, películas y medios. Todos nos dicen lo que ellos creen que es el amor. ¿Pero no deberíamos acudir al Autor del amor para obtener la verdadera descripción? “Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos los misterios y todo conocimiento, y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy. Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado, pero no tengo amor, de nada me aprovecha. El amor es paciente, es bondadoso. El amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante. No se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido. El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser." 1Cor. 13: 2-8.

El Amor es…

Hace muchos años, la frase "El amor es ..." era popular. Como leemos en 1Cor. 13 el amor es muchas cosas. Está bastante claro que el amor es ... más que un sentimiento como nos han dicho. El amor es una acción o reacción que hacemos hacia los demás. Veamos más profundamente las palabras que están en negrita en la Escritura anterior y apliquémoslas cuando tratemos con nuestros hijos.

Paciente. La paciencia es una reacción. La paciencia es definitivamente más que una necesidad cuando se trata con niños. Solo necesitamos mirar a los padres que vemos en público con sus hijos para ver que la paciencia es muy escasa hoy en día. Si estos padres están hartos de sus hijos en público, ¿cómo actúan en privado?

¡Muchas mujeres menosprecian y suenan exasperadas cuando hablan con sus hijos, incluso cuando SABEN que otras personas pueden escucharlas! Muchos niños se sienten no amados y no deseados. El siguiente versículo es una receta perfecta para que una madre lo use con sus hijos: “Les exhortamos, hermanos, a que amonesten a los indisciplinados, animen a los desalentados, sostengan a los débiles y sean pacientes con todos". 1Tes. 5:14. "Y un siervo del Señor no debe andar en peleas; al contrario, debe ser bueno con todos. Debe ser apto para enseñar; debe tener paciencia …”. 2Tim 2:24 DHH

Amable. La amabilidad es muy útil cuando se trata con niños. A veces, sin embargo, parece que lo olvidamos. “Y un siervo del Señor no debe andar en peleas; al contrario, debe ser bueno con todos. Debe ser apto para enseñar; debe tener paciencia …”. 2Tim. 2:24.” ... “a que sean prudentes, puras, hacendosas en el hogar, amables, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Tito 2: 5.

Debemos hablar amable y gentilmente con nuestros hijos. Al entrenar a tu hijo, es importante llamar su atención primero llamándolo por su nombre. Luego tómate el tiempo para mirarlo amorosamente a los ojos y hablarle amablemente. Esto no significa que debemos suplicar o rogar por su obediencia; es simplemente la diferencia entre decir palabras amables y ladrar órdenes.

Muchas mujeres me dicen lo ASOMBRADAS que están cuando me escuchan hablar con mis hijos. Están abrumadas y asombradas de cómo les hablo dulce y pacientemente durante todo el día. Incluso han interrogado a mis hijos a solas para preguntarles si siempre les hablo de esa manera. Amo profundamente a mis hijos y eso se nota en la forma en que soy paciente y amable con ellos.

No es envidioso. Deberíamos ser muy conscientes de que el favoritismo puede causar celos entre hermanos. Si un niño exhibe hábitos desfavorables, gestos o similares, puede hacer que usted favorezca a su (s) hermano (s). En cambio, ame a su hijo con problemas lo suficiente como para trabajar con él en sus debilidades. ¿O has olvidado la discordia en la familia de José causada por el favoritismo? ¡Resultó en notorios celos! "Sus hermanos le tenían envidia ...". Génesis 37:11.

No actúa indecorosamente. Actuar de manera indecorosa se ha convertido en algo común en muchos de nuestros hogares, así como en público. Las “escenas” o “despotricar y desvariar” ocurren con demasiada frecuencia en lugar del espíritu suave y apacible que Dios dice que ama tanto (1 Pedro 3: 4). Ama a tus hijos lo suficiente como para controlar tu espíritu y temperamento. Luego controla los de ellos hasta que puedas enseñarles a controlarse ellos mismos. “Como ciudad invadida y sin murallas es el hombre que no domina su espíritu”. Prov. 25:28. “Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios.” 1Ped. 3: 4.

Busca lo suyo. Nosotras las mujeres somos bombardeadas todos los días para “hacer lo nuestro” y tener “nuestra propia vida”. Hace solo unos años, habríamos llamado a esa actitud egoísta y egocéntrica. Independientemente de la popularidad de este nuevo concepto, el egoísmo sólo cosechará pesar y remordimientos. La Palabra de Dios dice: “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos…” Fil. 2: 3.

No se irrita. ¿Qué tan corta es tu mecha? ¿Eres rápida para perder los estribos? ¿La mayor parte de lo que dices es en voz alta? “El que es iracundo provoca contiendas; el que es paciente las apacigua.” Prov. 15:18. “Más vale ser paciente que valiente; más vale el dominio propio que conquistar ciudades.” Prov. 16:32. “La discreción del hombre le hace lento para la ira, Y su gloria es pasar por alto una ofensa.” Prov. 19:11.

Debemos aprender a ser discretas cuando nuestros hijos nos ofenden o nos decepcionan. “Como anillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa que carece de discreción”. Prov. 11:22. A las mujeres de la realeza se les enseña a controlar sus sentimientos en público. ¡Damas, somos hijas del Rey! Por lo tanto, debemos actuar en consecuencia en presencia de todos los demás (en nuestros hogares y en público), y enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo con nuestro ejemplo y nuestra formación.

Soporta todas las cosas. Las cargas de una madre a veces pueden parecer insoportables. Sin embargo, con la ayuda de Dios, Él espera que carguemos con estas cargas. Esta es una oportunidad para correr hacia Él, no desmoronarse. “Bendito sea el Señor, que cada día lleva nuestra carga, El Dios que es nuestra salvación. (Selah)”. Sal. 68:19. “Porque esto halla gracia, si por causa de la conciencia ante Dios, alguien sobrelleva penalidades sufriendo injustamente”. 1 Ped. 2:19.

Todo lo cree. Seguir las Escrituras al entrenar, disciplinar y corregir a nuestros hijos requerirá fe. ¡Pero alabado sea Dios! ¡Tenemos Su promesa de que no seremos decepcionadas! Fil 1: 6 dice: “Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”. Los autores y fabricantes nos dicen que seguir sus instrucciones o comprar sus productos cambiará nuestras vidas. ¡Confía en nuestro Creador y el Autor de la vida para recibir Sus promesas!

Espera todas las cosas. Nuestra esperanza para nuestros hijos debe estar en el Señor. A medida que lo seguimos en obediencia a Su Palabra y tenemos fe en que Él completará lo que ha comenzado en nosotras y en nuestros hijos, sabemos que Él lo completará. ¡Esta es nuestra esperanza! “La esperanza de los justos es alegría, Pero la expectación de los impíos perecerá.” Prov. 10:28. “Debes saber que así es la sabiduría para tu alma; Si la hallas, entonces habrá un futuro, Y tu esperanza no será cortada.” Prov. 24:14.

Soporta todas las cosas. La maternidad es a veces muy difícil. Cuando sentimos que estamos al límite de nuestras fuerzas, Dios nos anima a aferrarnos a Él. “Pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo.” Mat. 24:13. “Y ustedes serán odiados de todos por causa de Mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ese será salvo.” Marcos 13:13.

El amor nunca falla. Esta es nuestra mayor promesa: ¡Su amor por nosotros y nuestro amor por los demás, especialmente nuestro amor por nuestros hijos, nunca fallará! “El odio crea rencillas, Pero el amor cubre todas las transgresiones.” Prov. 10:12. “Mejor es la reprensión franca que el amor encubierto.” Prov. 27: 5. “¿Qué Dios hay como tú... porque tu mayor placer es amar.” Miqueas 7:18. Cada vez que no estoy segura de cómo tratar con mis hijos, elijo reaccionar con amor ya que tengo la promesa de que ¡nunca falla!

¿Cómo transmito mi amor a mis hijos?

Muchas madres dan a sus hijos posesiones materiales, pero los niños necesitan algo más. ¡Ellos te necesitan a tí!

Tu tiempo. Lo más importante que puedes darle a tu hijo es tu tiempo. Cuando nos gusta alguien o amamos a alguien, queremos pasar nuestro tiempo con él o ella. ¿En qué te gastas más tu tiempo? ¿En qué nivel de importancia queda tu hijo para tí? Si esperas a que haya tiempo disponible para tus hijos, ¡tal vez ya no sean niños! Después ellos te mostrarán su gratitud teniendo poco o ningún tiempo para pasar contigo. ¿Qué podría ser más importante que ese pequeño niño o niña? Sabemos que malgastamos tanto tiempo precioso en cosas que significarán absolutamente nada dentro de algunos años. Hay una gran recompensa al pasar nuestro tiempo con nuestros hijos. Es la mayor inversión que podrías hacer. Estarás invirtiendo su futuro y en el tuyo también.

Hacer contacto visual. “Yo te haré saber y te enseñaré el camino en que debes andar; Te aconsejaré con Mis ojos puestos en ti.” Sal. 32: 8. Necesitamos enseñar e instruir a nuestros hijos con nuestros ojos. Pero, ¿cómo podemos hacer eso cuando pasamos la mayor parte de nuestro tiempo dejando a nuestros hijos en una multitud de actividades? Incluso si nos quedamos a mirar, muchas veces estamos en una conversación profunda y animada con otra madre. Nuestras vidas son apresuradas, estresantes, demasiado llenas y demasiado agotadoras.

Si nuestros hijos nunca están cerca debido a los deportes, lecciones de música y otras actividades, ¿cómo podemos instruirlos o guiarlos? Debemos tomarnos el tiempo para mirarlos a los ojos, mostrarles nuestro amor e instruirlos. ¡Deben saber que son la niña de nuestros ojos! David preguntó: “Guárdame como a la niña de Tus ojos …” Sal. 17: 8.

Todas las actividades y talentos que parecen mantenernos tan ocupados suelen ser temporales; por lo tanto, solo tienen valor temporal. “... al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven. Porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.” 2 Cor. 4:18.

Tu toque. Tu toque es muy importante. Tiene poderes curativos además de reconfortar a tus hijos.
 
“Y traían a Jesús aun a los niños muy pequeños para que los tocara …” Lucas 18:15.

“Traían niños a Jesús para que Él los tocara …” Marcos 10:13.

“trajeron a Jesús un ciego y le rogaron que lo tocara.” Marcos 8:22.

“Y toda la multitud procuraba tocar a Jesús, porque de Él salía un poder que a todos sanaba.” Lucas 6:19.

“Pero Jesús dijo: «Alguien me tocó, porque me di cuenta de que había salido poder de Mí.” Lucas 8:46.

¿Medicina o tu toque reconfortante? Muchas madres recurren rápidamente a una droga o medicamento cuando su hijo tiene dolor. Aprendí del ejemplo de mi madre que cuando un niño tiene dolor de cabeza o dolor de estómago, a menudo tiene hambre o está cansado. Por lo general, nos ofrecía algo de comer o nos animaba a acostarnos y tomar una siesta en lugar de ofrecernos un analgésico.

Si estábamos realmente enfermos, ella se sentaba con nosotros, a veces todo el día. Recuerdo haber puesto mi cabeza en su regazo mientras ella me acariciaba el cabello o me frotaba la espalda. El toque amoroso de una madre es realmente la medicina más fuerte para aliviar el dolor. Los estudios incluso han demostrado que el toque humano puede aliviar el dolor e incluso curar el cuerpo. Sin embargo, la mayoría de nosotros estamos demasiado ocupados para sentarnos. Nuestras vidas están en constante discordia y, por lo tanto, el único alivio de nuestros hijos se encuentra en un frasco de medicamentos.

Debido a que mi madre nos permitió prescindir de medicamentos para el dolor u otras medicinas para otras dolencias, nos enseñó a ser capaces de manejar y soportar el dolor. Muchos niños, a quienes no se les permite sufrir el dolor de la dentición o de otras dolencias a medida que crecen, no pueden manejar el dolor o el sufrimiento a medida que aumenta más adelante en la vida.

La madre de mi esposo era una de las que usaba todo tipo de medicamentos. Cuando nos casamos, a mi esposo le quitaron dos de sus muelas cordales. Fue muy difícil para él; se negó a regresar. Desafortunadamente, las dos que quedaron crecieron y apiñaron sus dientes “perfectos”. Cuando comenzó a tener dificultades con ellas, finalmente decidió sacarlas pero siendo sedado parcialmente. Sin embargo, cuando tomó el medicamento que usualmente deja inconsciente a las personas, no le afectó ni un poco. El personal me preguntó en privado ¡si mi marido había sido drogadicto!.

No correr hacia el botiquín, sino consolar, en su lugar, también enseña a nuestros hijos a buscar alivio en el consuelo de Dios, una relación, en lugar de adormecer el dolor. Si no permitimos que los niños experimenten dolor, no estarán preparados para lidiar con él como adultos, porque nunca se les ha permitido crecer con el dolor.

¡Pero sentarse y acariciar la cabeza de un niño lleva tiempo! Pero los caminos de Dios son perfectos. Por lo general, Dios usa a mi hijo enfermo para HACERME sentar y hacer un vínculo con mi hijo. ¡Lo permitió para mi bien, porque Él SABE lo que necesito!

Disciplina amorosa. También debemos expresar nuestro amor por nuestros hijos con disciplina amorosa. “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete”. Apocalipsis 3:19. Nuestros hijos necesitan nuestra disciplina para que otros puedan amarlos también. Hemos escuchado el dicho: Él es un hijo que solo una madre podría amar. Un niño que es indisciplinado, rebelde y que carece de autocontrol o control parental, ha sido muy perjudicado por sus padres. Es especialmente vergonzoso para la madre. “La vara y la reprensión dan sabiduría, Pero el niño consentido avergüenza a su madre.” Prov. 29:15. Nuestros hijos necesitan que los entrenemos para que puedan convertirse en adultos responsables. Todo esto lleva tiempo, paciencia y amabilidad. Tendrás que soportar muchas cosas, creer muchas cosas, esperar muchas cosas y soportar muchas cosas, ¡pero ese tipo de amor nunca fallará!

A la luz del tiroteo en Massachusetts y California (¡sin mencionar los ataques terroristas!), veamos, creo que comenzó cuando Madeline Murray O'Hare (fue asesinada; su cuerpo fue encontrado recientemente) dijo que no quería ninguna oración en nuestras escuelas, y dijimos ESTÁ BIEN.

Entonces alguien dijo que era mejor que no leyeras la Biblia en la escuela ... la Biblia que dice no matarás, no robarás y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Y dijimos, ESTÁ BIEN.

El Dr. Benjamin Spock dijo que no deberíamos pegarle a nuestros hijos cuando se portan mal porque sus pequeñas personalidades se deformarían y podríamos dañar su autoestima (el hijo del Dr. Spock se suicidó) y nosotros dijimos que un experto debería saber de qué está hablando, así que ESTÁ BIEN, no los azotaremos más.

Entonces alguien dijo que los maestros y los directores no disciplinaran a nuestros hijos cuando se portan mal. Y los administradores de la escuela dijeron que ningún miembro de la escuela debería tocar a un estudiante cuando se porte mal porque no queremos ninguna mala publicidad, y de fijo no queremos ser demandados. (Hay una gran diferencia entre disciplinar y tocar, golpear, cachetear, humillar, patear, etc.) Y aceptamos su razonamiento.

Entonces alguien dijo: dejemos que nuestras hijas aborten si lo desean, y ni siquiera tendrán que decírselo a sus padres. Y dijimos, esa es una gran idea.

Luego, un sabio miembro de la junta escolar dijo, ya que los niños serán niños y lo harán de todos modos, démosle a nuestros hijos todos los condones que quieran, para que puedan divertirse todo lo que deseen, y no tendremos que decirles a sus padres que los obtienen en la escuela. Y dijimos, esa es otra gran idea.

Luego, algunos de nuestros altos funcionarios electos dijeron que no importa lo que hagamos en privado mientras hagamos nuestro trabajo. Y coincidiendo con ellos, dijimos no me importa lo que haga nadie, incluido el Presidente, en privado mientras tenga un trabajo y la economía sea buena.

Y luego alguien dijo que imprimiéramos revistas con fotos de mujeres desnudas y lo llamáramos un apreciación sana y realista de la belleza del cuerpo femenino. Y dijimos que no teníammos ningún problema con eso.

Y alguien más llevó esa apreciación un paso más allá y publicó fotos de niños desnudos y luego dio un paso más al ponerlas a disposición en Internet. Y dijimos que tienen derecho a su libertad de expresión.

Y la industria del entretenimiento dijo: hagamos programas de televisión y películas que promuevan malas palabras, violencia y sexo ilícito (porque eso es lo que la gente quiere). Y grabemos música que fomente la violación, las drogas, el asesinato, el suicidio y los temas satánicos. Y dijimos es solo entretenimiento, no tiene ningún efecto adverso, y nadie lo toma en serio de todos modos, así que adelante.

Ahora nos preguntamos por qué nuestros hijos no tienen conciencia, por qué no distinguen lo correcto de lo incorrecto, y por qué no les molesta matar a extraños, a sus compañeros de clase y a ellos mismos.

Probablemente, si lo pensamos lo suficiente y con la suficiente intensidad, podremos entenderlo.

Creo que tiene mucho que ver con “COSECHAMOS LO QUE SEMBRAMOS”.


La niñita le preguntó a Dios: "¿Por qué no salvaste a la niña en Michigan?” Dios respondió: “No se me permite entrar a las escuelas”.

 

"Ella se levanta mientras aún es de noche ..." Proverbios 31:15
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