Soy una Nueva Mujer, soy una Mujer Amada

Este es mi primer testimonio de alabanza.

Hace un tiempo atrás después de 6 meses de haberme separado del padre de mis hijos encontré los Cursos de AyudaMatrimonial.com por Internet y descargué los libros de Como Dios Puede y Va Restaurar Su Matrimonio Curso 1: RSM y mujer sabia Curso 3: MS.

En ese entonces comprendí muchas cosas como por ejemplo que al no estar legalmente casada no debería llamar esposo a mi ex pareja y muchas otras enseñanzas más, pero no seguí todo lo que leí y es porque en ese momento yo no estaba dispuesta o no tenía el corazón quebrantado por la restauración.

Luego empecé a escuchar consejos de consejeros y también pastores de mi familia y todos coincidían que lo que debería hacer es pelear (en la carne) por lo que les correspondía a mis hijos y también todos me veían como la víctima pobrecita que fue dejada con 3 niños sola.

Hice muchas cosas, lo que normalmente hacen los del mundo y también cristianos pelee con todos hasta el grado de ponerle una restricción al padre de mis hijos para que no llegue a la casa. Y así llegó un momento que me sentí ganadora porque una vez más logré lo que me proponía.

Fue ahí cuando me quedé sola sin nadie y el Señor me confrontó porque yo le pregunté ¿por qué me pasaba, por qué sentía esa sensación de tristeza y que por más que yo trataba de olvidar se me venía más y más los recuerdos del pasado? Y El Señor me mostró como no había perdonado, como los consejos que me dieron basados en la psicología no iba a cambiar nada y como la que tenía que cambiar era yo.

Como fui contenciosa peleonera posesiva, impulsiva y muchas malas actitudes más (si, yo la que todos los fines de semana levantaba las manos para adorar en la iglesia) y todo lo que hice llevó a que mis hijos conocieran a la nueva novia de su padre y yo quedé como mala y destrozada.

Un día orando y entregando sinceramente el corazón al Señor Él me hizo recordar el ministerio de AyudaMatrimonial.com pero esta vez empecé a leer y seguir todos los principios que nos enseñan, pero no es porque yo quisiera la restauración matrimonial, sino que sentía que yo debía convertirme en alguien diferente para la nueva vida que Dios tiene para mí.

Desde ese momento empecé una búsqueda mayor y el Señor me ha ido guiando y mostrando el camino que debo seguir.

El Señor dice: «Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti.

Salmo 32:8

Así mismo fue que hizo una maravillosa obra en mí que en menos de un mes me guió a dejar los juzgados, dejé a mis hijos ir de vacaciones con su papá y aunque me dolió mucho porque sabía que iban con la OM (otra mujer) el Señor me recompensó con una semana para mi sola con mi EC y esa semana fue maravillosa, El me dio tanta paz y cuidó mi corazón porque esa semana recibí muchos ataques (mi familia me reprochó el haber dejado los juzgado, financieramente estoy en bancarota y lo peor es que me mostraron una foto de mi hijo de 2 años con la novia de su padre y eso nunca lo había visto).

Pero nada de lo que vi me arruinó y solo callé y esperé en el Señor. Saben amigas El  ha sido fiel y no me desampara nunca ni a mis hijos. Una de las noches en soledad buscándole intensamente Él me llevó a un recuerdo de cuando yo era una jovencita doncella que esperaba al amor de su vida y esa noche el Señor me hizo su doncella, su novia y me sentí tan amada y cuidada por Él.

Nunca había sentido algo así. Al otro día cuando salía de mi casa las personas todas me veían distinta me veían radiante y hasta más delgada jiji. Mi amado hace todo perfectamente bien, cada día me va mostrando suavemente en que fallé y que debo cambiar y sé que él va a completar la obra en mí.

Estoy convencido de esto el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús. Filipenses 1:6

Él es perfecto, precioso, amoroso es todo lo que necesito en mi vida ahora.

JESÚS ERES TODO LO QUE NECESITO.

Sus promesas:

Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada. Juan 15:5