Grande es Su amor los que lo invocamos.

Hoy quiero dar infinitas gracias a Dios mi Señor, por haber permitido que yo encontrara el Ministerio RMI AyudaMatrimonial.com, mediante el cual he recibido tantas enseñanzas y que también me ha hecho ver y entender lo mal que actúe durante mi matrimonio, gracias a la lectura del libro, Cómo DIOS puede y va a restaurar su matrimonio Curso 1: RSM

y toda la guía dada ahí, basada en la Palabra de Dios. Es realmente asombroso cómo ha sido de bendición todo lo aprendido, ya que he renovado mi mente y he visto como cada día se van transformando todas las áreas de mi vida.

También quiero agradecerle a Dios por mi hermana en Cristo que me motivó para leer el libro, ya que desde mayo había intentado empezar con la lectura, pero siempre terminaba desistiendo y hoy en día vamos en el Curso 1: RSM y el capítulo 14 del libro y muy juiciosamente he ido llenando cada formulario Lo que Aprendi / Mi Dario (LQA), qué es lo que realmente me ha ayudado a ir al Admirable Consejero y mi Príncipe de Paz, que es Dios nuestro Señor, con quién he podido derramar mi corazón por completo y cada día depender solamente de EL. Hoy en día puedo decir que EL Señor es bueno y perdonador y que grande es su amor por todos los que te invocamos. (Salmo 86:5).

Mi esposo se fue de casa hace casi un año, en este momento estaba totalmente desconsolada y triste junto con mi hija, no entendíamos porque estaba pasando todo esto, nunca vi lo mal que estaban las cosas entre nosotros, llevábamos 6 meses en una situación que para mi punto de vista, no era grave, no era algo que no se pudiera resolver, sólo que esta vez a diferencia de otras situaciones que habíamos pasado, había de por medio otra mujer. Hice de la convivencia con mi esposo una batalla en la carne y en su momento no entendía que era una batalla espiritual, que debía pelear y ser ganada en el Espíritu. Mientras yo estaba ocupada destruyendo a mi esposo, la otra mujer lo estaba edificando, mientras yo estaba en desacuerdo con mi esposo, ella estaba en acuerdo con él, fui esa mujer necia que destruyó su casa y no tuve un espíritu suave y apacible.

Ya han pasado casi 10 meses desde que mi esposo se fue de casa y las cosas han cambiado tan radicalmente en mi vida, que hoy le doy gracias a Dios por esta prueba que me tocó vivir, porque gracias a ello, fue la manera como Dios me sacudió el nido, para hacerme ver, que no le gustaba ese vaso en que me había convertido, razón por la cual él me quebrantó por completo para hacer de mí un nuevo vaso y todo para la Gloria y la Honra de Él. Veo cómo Dios ha estado todo el tiempo al control de la situación y al día de hoy, ya el Señor ha sanado nuestros corazones (el de mi esposo, nuestra hija y el mío) y hemos podido experimentar el perdón y las bendiciones derivadas de ello. Aún tengo la libertad de orar con todo mi corazón por la salvación de la otra mujer y que ella pueda conocer a nuestro Señor Jesucristo como el único Señor y Salvador de su vida.

El Señor todavía está trabajando en mí y cuando El vea que yo estoy lista, Él hará lo que quiera hacer, según su voluntad, que es buena, perfecta y agradable, en nuestro matrimonio, porque sé que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo amamos, los que hemos sido llamados de acuerdo con su propósito.

Mis amadas hermanas las animo en el Señor, para que no desfallezcamos por duro que parezca todo, quitemos la mirada de la situación y fijémonos solamente en Dios, nuestro Admirable Consejero, El siempre está al control de todo, porque, “”ÉL ES DIOS Y GRANDE ES SU AMOR POR TODOS LOS QUE LE INVOCAMOS””

Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.
Salmo 37:4

~Claudia